El Concejo Municipal de San Gil no ha podido avanzar en el estudio del Proyecto de Acuerdo 013, que busca adicionar recursos para obras en el municipio, debido a una recusación presentada contra el concejal ponente Rafael Acosta. El documento, radicado el pasado 26 de agosto y dirigido tanto al Concejo como a la Procuraduría Provincial y Regional, argumenta un posible conflicto de intereses entre el cabildante y el alcalde, lo que pondría en riesgo la imparcialidad en la discusión del proyecto
La recusación, sustentada en el artículo 11 de la Ley 1437 de 2011 y en el artículo 44 del Código General Disciplinario, señala que las diferencias personales y denuncias públicas entre el concejal Acosta y el mandatario local afectan la confianza ciudadana y podrían influir en el trámite de la iniciativa. El ciudadano que interpuso la recusación manifestó que, de no apartarse al cabildante del estudio y votación, acudiría a instancias judiciales y disciplinarias para denunciar la situación como un caso de conflicto de intereses
En consecuencia, el Concejo deberá resolver primero la solicitud de recusación antes de continuar con el análisis del Proyecto de Acuerdo 013. Mientras tanto, la iniciativa permanece en suspenso, lo que retrasa la aprobación de los recursos destinados a obras prioritarias para la comunidad. La decisión que adopten los órganos de control y la corporación será determinante para destrabar la discusión y garantizar la transparencia del proceso














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