En zona rural de San Gil, en la vereda Ojo de Agua, la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental desmanteló un matadero clandestino que operaba sin permisos ni condiciones sanitarias.
El operativo dejó cinco personas capturadas por maltrato animal y corrupción de alimentos, y la incautación de 2.198 kilogramos de carne y subproductos cárnicos (1.800 kg de carne, 230 kg de vísceras, 160 kg de subproductos y 8 kg de material orgánico), avaluados en cerca de 32 millones de pesos.
Las autoridades evidenciaron sacrificio sin protocolos humanitarios y manejo inadecuado de residuos, con riesgo para la salud pública y fuentes hídricas.
El material fue trasladado a la planta de beneficio en Villanueva para su destrucción. Los capturados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación. La Policía Nacional de Colombia reiteró el llamado a denunciar actividades ilegales que afecten la seguridad alimentaria y el bienestar animal.














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